Radicalización de la huelga docente es una bofetada a nuestros escolares

MIEMBROS DEL SUTEP MARCHAN POR LA AVENIDA ABANCAY CON DIRECCION AL CONGRESO

Paro sigue sin soluciónCrisis revela fracaso del Gobierno y del  SUTEP.

La huelga de docentes no tiene fin. El gobierno, en este sentido, avanza hacia el fracaso y la muy probable caída de la ministra de Educación, Marilú Martens. La razón de la irresolución de este problema es la imposibilidad de negociar con una organización sindical que represente a todos los docentes.   

Si esta huelga ha de ser histórica, no será por el fracaso de la ministra Martens –el gobierno está ahora en la cuerda floja porque mientras más se demoren en levantar la huelga los maestros, más evidente serán sus errores -, sino porque esta huelga marca el fin del SUTEP como sindicato único en el sector educación.  

Pero si el SUTEP y Patria Roja han perdido el control político del magisterio en manos de una estrategia radicalizada por unos pocos dirigentes claves vinculados a Sendero Luminoso –tal como lo está demostrando el Ministerio del Interior-, es porque por un lado los gobiernos de Toledo, García y Humala continuaron la política económica neoliberal de Fujimori dejando de lado a la educación pública, la cual siguió en decadencia durante todo este tiempo sobreviviendo con un mísero presupuesto; y por otro lado, porque el SUTEP, Patria Roja y la Derrama Magisterial, negociaron con los gobiernos neoliberales a espaldas de los docentes.

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